A partir del registro de un video protagonizado por una pelota de playa movida por el viento,
se realiza un estudio de los frames que lo componen. De este análisis surge un patrón inesperado:
una curva que recuerda a una parábola.
Este hallazgo, surgido del azar, se convierte en una metáfora del tiempo moderno:
vivimos rodeados de miles de imágenes que ocupan espacio, pesan y paralizan nuestro tiempo,
fragmentando nuestra experiencia. En medio de esta sobresaturación, emergen inesperadamente patrones de movimiento.